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El Interprete Digital

diáspora

Cuestionando el ‘exilio’

Vivo fuera de Siria desde 2014. Son siete años, dos de ellos en Beirut y los cinco restantes en Berlín. Lo extraño es que a lo largo de este tiempo no he sentido ni por un momento que estoy viviendo ‘en el exilio’. Simplemente no fue algo que se me pasó por la cabeza hasta que alguien me preguntó al respecto durante una conversación.

La disputada política del activismo diaspórico copto

El 6 de noviembre de 1972, asaltantes prendieron fuego a la sede de la Sociedad de la Santa Biblia en Al Khanka, Qalyubia, debido a que aldeanos coptos habían estado usando parte del edificio como una iglesia sin una licencia del gobierno. Unos días después, y en respuesta, el Papa Shenouda III ordenó a un séquito de sacerdotes y obispos que visitaran el pueblo.

“Sant al tasqit”: a setenta años de la emigración de los judíos iraquíes

iete décadas después de su éxodo masivo, la narrativa sobre la salida de los judíos iraquíes apenas está resuelta, ni siquiera dentro de la propia comunidad desplazada. Una continua existencia milenaria en Mesopotamia se volvió imposible a raíz de un vórtice histórico generado por fuerzas políticas abrumadoras e ideologías en conflicto.

Experiencia teatral emergente siria en Europa

Desde que estalló la revolución siria en 2011 y la mayoría de los profesionales en el campo cultural, incluidos los dramaturgos, se trasladaron al extranjero, estuve reflexionando sobre dos cuestiones claves. La primera tiene que ver con los cambios que afectaron la experiencia teatral en la diáspora, y si estos cambios impactaron en la forma, el contenido, o ambos. La segunda cuestión está relacionada con qué es realmente nuevo en la experiencia teatral emergente de la diáspora siria. Me hago estas preguntas como trabajador en este campo, como alguien que se especializó en escenografía en Francia, adquirió experiencia en el trabajo teatral en Siria durante los seis años que precedieron a la guerra y continuó su carrera profesional en Europa, tras mi regreso a Francia en 2012.

Las mujeres jóvenes imaginan una Palestina liberada

Una de las muchas formas en que el colonialismo de colonos impone el poder es controlando la percepción de la realidad de las personas colonizadas, obligándolas a creer que el actual status quo es permanente y que imaginar más allá de ese estado es imposible. Esto es exactamente lo que Israel está haciendo con los palestinos dentro y fuera de Palestina.

‘Pequeñas Sirias’ en un gran mundo

Cuando éramos pequeños, las historias de Safar barlik, y de aquellos que dejaron nuestro pueblo hace mucho tiempo huyendo del hambre y buscando nuevas vidas, no eran más que historias que nos contaban nuestros abuelos.

Reflexiones sobre el exilio en Alemania

Cuando llegué por primera vez a Berlín, un sirio que había estado en el exilio durante mucho tiempo me dijo: “Vivo en el centro, en medio de Berlín”.

El nuevo libro de Mona Hajjar Halaby y el viaje detrás de él

Cuando la autora y educadora Mona Hajjar Halaby comenzó a escribir In My Mother’s Footsteps: A Palestinian Refugee Returns Home (En los pasos de mi madre: una refugiada palestina regresa a casa), no solo quería educar a la gente sobre Palestina, sino también explorar su propia identidad y cómo llegó a sentirse tan fuertemente palestina. Lo que resultó en los años siguientes fue una experiencia que cambió su vida.

De la Siria otomana a la Argentina, la historia de mi bisabuelo Mohammad

Mohammad y Amin se escabulleron a bordo del barco mercante atracado en el puerto de Beirut. Era 1913. Se acababan de convertir en polizones, Mohammad a los 17 años y Amin a los 14. Los chicos no serían descubiertos hasta después de que el barco hubiera llegado a alta mar. Según la historia, transmitida de generación en generación en mi familia, su corta edad evitó que los arrojaran por la borda después de que fueron descubiertos y confesaron su ‘crimen’. El viaje, sin embargo, no sería gratuito. Los dos jóvenes polizones sirios asistieron a la tripulación en las tareas diarias y, a medida que pasaban los días, el barco se acercaba cada vez más a su destino final: Buenos Aires, Argentina. Allí, Mohammad y Amin construirían un nuevo hogar a más de 12 mil kilómetros de donde habían partido.