Rosh Hashaná: un tiempo para impulsar las relaciones entre musulmanes y judíos

Por Elie Abadie para Arab News

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La festividad de Rosh Hashaná es un momento para la introspección. Es un momento importante para reflexionar sobre los logros del diálogo entre musulmanes y judíos, y las oportunidades para fortalecer aún más nuestros vínculos para el próximo año. Existe mucho que nos une, incluidos nuestros valores y tradiciones que son compartidos.

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Musulmanes y judíos trabajando de la mano es lo que finalmente conducirá al éxito de nuestra región. Al iniciar el año nuevo judío el lunes por la noche, debemos comprometernos a promover nuestra relación y diálogo.

El gran Mahatma Gandhi señaló una vez: “Si vamos a respetar las religiones de los demás como queremos que respeten las nuestras, el estudio amistoso de las religiones del mundo es un deber sagrado”. Como líderes religiosos, nuestra responsabilidad es encontrar un camino hacia la coexistencia pacífica entre todas las religiones y todas las personas, especialmente entre las tres religiones abrahámicas del mundo: el judaísmo, el cristianismo y el islam.

Durante el año pasado, hemos visto muchos logros en esta área. En Dubái, un grupo de dinámicos jóvenes emiratíes organizó una celebración conjunta iftar-Lag B’Omer e invitó a musulmanes y judíos a celebrar las fiestas juntos. Nuestra organización planificó comidas de Shabat tanto en Baréin como en Dubái, que reunieron a diplomáticos, a emiratíes y a bahreiníes  —tanto musulmanes como judíos— para partir el pan y hablar de nuestros puntos en común. El viernes es un día especial para ambas religiones y lo celebramos juntos.

Hace solo un par de semanas, se celebró un bar mitzvah en Baréin por primera vez en 16 años. Asistieron musulmanes y judíos.

De hecho, hace unos meses, embajadores musulmanes y judíos participaron en un panel de discusión conjunto sobre el papel de las relaciones interreligiosas y cómo están impulsando la región hacia adelante. Abdulla Rashed Al Khalifa, embajador de Baréin en Estados Unidos; Yousef Al Otaiba, embajador de Emiratos Árabes Unidos en Estados Unidos; Houda Nonoo, ex embajador de Baréin en Estados Unidos, y Marc Sievers, ex embajador de Estados Unidos en Omán, hablaron sobre por qué el diálogo interreligioso es fundamental para la región.

Durante 1.400 años, el judaísmo y el islam estuvieron indisolublemente ligados en la Península Arábiga, Medio Oriente y la España medieval. Cada uno tenía una ascendencia común, valores similares y sagradas escrituras. De ahí que nuestras religiones nos exijan encontrar un camino hacia la coexistencia pacífica entre todos los credos y todas las personas. Por lo tanto, para establecer un canal de comunicación y cooperación entre judíos y musulmanes, entre judaísmo e islam, son necesarios los siguientes pasos.

Primero, debemos predicar con el ejemplo y comunicar a nuestras propias congregaciones que la paz es un derecho humano básico. Debemos unirnos si alguna de nuestras comunidades sufre acoso o ataques y debemos superar parte de la tergiversación, la demonización, los estereotipos, los prejuicios y la falta de conciencia en el mundo a través de un proceso educativo continuo que enseñe la paz y el respeto por cada religión.

En segundo lugar, mientras que cada uno de nosotros se enorgullece enormemente de la historia, la cultura y la tradición de nuestra propia religión, también debemos enorgullecernos de nuestro nivel de comprensión y tolerancia de la religión de los demás. Así como alentamos el orgullo de nuestro propio pueblo por nuestros propios credos, debemos sancionar a los que muestran intolerancia e ignorancia de otras creencias y culturas.

En tercer lugar, es nuestra responsabilidad guiar a nuestro pueblo hacia la búsqueda del valor inestimable de la paz y no en la “importancia” del conflicto religioso. Sí, el mundo está formado por diferentes razas, colores, etnias, religiones e ideologías políticas. Sin embargo, las semillas de la paz comienzan a crecer cuando se anima a las personas de todas las religiones y orígenes a comunicarse, tolerar, aceptar, respetar y, en última instancia, confiar unas en otras.

A medida que se acerca el año nuevo judío, reflexionemos sobre las sabias palabras incluidas en el manifiesto de las Naciones Unidas sobre la Cultura de Paz, que dice: “Debemos aprender a usar las creencias religiosas de los demás como formas de conectarnos, no como motivos de conflicto”. Que estas palabras sirvan de guía para todos en esta región durante el próximo año. El judaísmo y el islam están unidos para siempre como religiones hermanas. Estamos entrelazados en nuestra fe, liturgia, historia y cultura. Nos corresponde mantener un diálogo abierto y apreciar nuestras semejanzas y nuestras diferencias con respeto, aceptación, convivencia y amor mutuo. Se lo debemos a nuestras comunidades, a nuestra gente y a nuestro padre común Abraham.

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Dr. Elie Abadie es el rabino de la Asociación de Comunidades Judías del Golfo y el rabino principal del Consejo Judío de los Emiratos.

N.d.T.: El artículo original fue publicado por Arab News el 6 de septiembre de 2021.