Las facciones Talibán afganas y el futuro de sus luchas internas

Por Farzad Ramezani Bonesh para Albawaba

Tras el regreso al poder de los Talibán en Afganistán, se escucharon susurros de divisiones internas en el grupo por el poder. Los enfrentamientos entre las dos principales facciones pashtunes, la ausencia del Mulá Abdul Ghani Baradar y su salida de Kabul al incio del regreso al poder en la ciudad, marcaron el comienzo de un conflicto multidimensional entre los Talibán. Sin embargo, el Mulá Baradar aseguró que el conflicto interno de los talibanes no es real.

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A pesar de los grandes esfuerzos de los líderes Talibán para encubrir las divisiones dentro del grupo y el nivel de tensión, se filtraron varios rumores y noticias. El Mulá Fazel Mazlum; uno de los líderes, también afirmó que la presencia de un invitado punjabí desató la polémica y empeoró la situación.

En los últimos años, a pesar de la insistencia de los funcionarios Talibán en que todos los comandantes y de orden medio obedezcan las decisiones de los líderes claves, existieron diversas señales de desacuerdo sobre importantes cuestiones intelectuales, políticas, de seguridad y económicas. Estas brechas y rivalidades de seguridad militar entre los líderes Talibán Haqqani/Kandahari, Comunidades Orientales /del Sur, o Ghilji/Durrani y no pashtun versus pashtun, se deben a motivos étnicos, y las costumbres tribales pashtun o pashtunwali y sus diferencias de opinión y enfoque sobre varios temas.

La brecha entre las alas moderadas y extremistas

En general, desde el comienzo de la presencia de los Talibán en la década de 1990, hubo prácticamente dos facciones principales, las moderadas y extremistas, entre los pashtunes Talibán. Esto también fluctuó debido a varios desarrollos en las últimas tres décadas. Sin embargo, estos dos tipos de pensamiento y actitudes se volvieron más prominentes en los últimos años, especialmente después de su presencia en Kabul.

Históricamente, las numerosas tribus pashtunes se constituyen como poderes insulares que ocasionalmente chocan entre sí debido a diversas discrepancias. En años anteriores, los Talibán intentaron resolver la disputa Ghilji-Durrani con la presencia de miembros de Ghilji como líder adjunto del movimiento. No obstante, la existencia de numerosos consejos, la presencia de un gran número de líderes en Pakistán y la capacidad de actuación de grupos poderosos como la Red Haqqani, condujeron a una especie de rivalidad generalizada entre líderes militares, políticos y de segunda clase.

Las figuras más destacadas e influyentes de la facción Durrani (Moderada) dentro de los Talibán son Mullah Baradar, y por otro lado, los Ghiljis (facción extremista), son los Sirajuddin Haqqani.

Por lo tanto, los Talibán pashtunes están llenos de diferencias de gusto y puntos de vista étnicos y tribales, y parte de las divisiones internas del grupo también se produjeron sobre la base de divisiones étnicas. En los últimos meses, esta rivalidad y diferencia entre las facciones moderadas y extremistas se incrementaron. Parece que en la rivalidad militar/seguridad en los Talibán, la red de los Haqqani tuvo la ventaja y los extremistas hasta ahora tuvieron una posición superior.

Brecha pastún-no pastún en los talibanes

El tercer bando dentro de los Talibán son los miembros no pastunes. Durante las últimas dos décadas, la presencia Talibán en las provincias del norte de Afganistán fue uno de los objetivos estratégicos del grupo. Después de 2001, el movimiento se vio obligado a reclutar miembros no pashtunes en áreas no pashtunes para localizar la guerra y proporcionar más espacio para que los no pashtunes se afianzaran en el norte de Afganistán.

Los tayikos, especialmente de Badakhshan se unieron a los Talibán, y en las provincias de mayoría uzbeka de Faryab y Sar e Pul, donde el grupo ganó un territorio significativo contra el gobierno. Por ejemplo, más de 3.000 combatientes talibanes en Faryab fueron todos locales. De hecho, los miembros del norte y no pashtun dentro de la organización desempeñan un rol importante en la captura del país.

Sin embargo, los enfrentamientos entre algunos comandantes Talibán pastún y no pastún en las provincias de Panjshir, Faryab, Badakhshan, Balkh y Bamyan durante los últimos meses son, de hecho, una etapa nueva e importante en esta división. Recientemente, Makhdoom Alam Rabbani, del alto comandante Talibán uzbeko, fue arrestado en la ciudad de Maimana, lo que llevó a que los combatientes uzbekos del movimiento se rebelaran contra los talibanes, y en unos pocos días tomarán el control de algunas áreas, creando enormes preocupaciones para los Talibán.

Aunque los Talibán dicen que obtuvieron “pruebas” de que Makhdoom Alam estuvo involucrado en el secuestro y que su arresto no tuvo nada que ver con su comunidad, existieron otros informes sobre el arresto de algunos otros comandantes no pastunes.

Algunos políticos afganos, en reacción a la protesta popular en Faryab, la describieron como un levantamiento popular. De hecho, la brecha Talibán pastún-no pastún se amplió en los últimos meses después de la guerra de Panjshir y en los sucesivos acontecimientos militares.

La comisión de purga de la agrupación está relacionada con las tensiones internas del grupo, así como con las tensiones pastún-no pastún y la eliminación de los no pastunes. Sumado a la expulsión de casi 3.000 miembros talibanes.

Visión

El poder en el Emirato Islámico o los Talibán es múltiple y parece una especie de gelatina. Tres facciones principales del movimiento, incluida la facción extremista (en su mayoría la comunidad Oriental y la red Haqqani), la facción moderada (principalmente del sur y Kandahari) y los no pashtunes (varios grupos de uzbekos, tayikos, etc.) tienen puntos de vista y percepciones diferentes en la Comisión Política, la Comisión Militar, el Ministerio de Defensa, el Ministerio del Interior e instituciones nuevas y paralelas.

Estas percepciones y diferencias de opinión sobre la política de amnistía de los Talibán, el tipo de represión de la oposición, la Línea Durand, la gobernabilidad, la economía, el reconocimiento del gobierno Talibán y el gobierno inclusivo siguen siendo disputados. De ahí que divergencias y diferencias sobre cuestiones internas, como la participación de los grupos étnicos, las reformas, el futuro, el cambio político, la constitución, la estructura de gobierno, etc. también están aumentando.

Aunque los talibanes anunciaron recientemente que Maimana, la capital de la provincia de  Faryab, estaba bajo su control, el incidente de Faryab podría ser el comienzo de las protestas étnicas y de la amplia brecha entre los talibanes pastunes y no pastunes.

Pese que algunos líderes talibán moderados ven la presencia de no pashtunes en estructuras gubernamentales simbólicas como un signo de diversidad étnica en su gobierno, muchos talibanes no pashtunes, como los uzbekos, no están contentos al ser ignorados por el gobierno Talibán. Es más, los problemas étnicos en Afganistán están profundamente arraigados. De ahí que, en las últimas décadas la guerra étnica dentro de los regímenes llevó a su caída y debilidad en el país.

Por lo tanto, los Talibán no pastunes podrían levantarse contra los líderes pastunes del Emirato Islámico Talibán, y con ello diferentes países pueden usar las brechas en el cuerpo del grupo. A medida que se acerca la primavera, los miembros no pashtunes pueden considerar cooperar con la oposición, el Frente de Resistencia Nacional Afgano y otros grupos.

Incluso hubo reacciones mixtas a la reunión del jefe del Ministerio de Relaciones Exteriores de los Talibán con Ismail Khan y Ahmad Massoud en Teherán. Los grupos moderados del movimiento aplauden la medida, pero los intransigentes se oponen a cualquier compromiso sobre el reparto del poder y posibles concesiones gubernamentales.

Grupos más intransigentes y la red Haqqani se oponen a estas conversaciones, argumentando que se acabó el momento de compartir más el poder y que la oposición debe aceptar las nuevas realidades. Esto es mientras que la corriente principal de los Talibán no está preparada para un cambio radical, y los mimebros no pastunes no aceptan canjes menores y una presencia simbólica en el poder. De ahí que, los pashtunes no pueden eliminar a todos los no pastunes, incluidos algunos funcionarios del gabinete y comandantes locales.

En el corto plazo, el rol y la posición de los talibanes extremistas dentro del grupo todavía parece ser más prominente que el de las otras facciones. Aunque, cabe señalar que el alcance del conflicto entre los talibanes extremistas y los talibanes no pastunes es significativo.

Además, la posibilidad de convergencia y cooperación se daría en dos casos. En primer lugar, una (parte extremista y moderada de Talibán pashtun) y (una parte más moderada de Pashtun Talibán con una no Pashtun) que es más probable. En segundo lugar, una cooperación más amplia entre la parte moderada de los talibanes y los talibanes no pashtunes puede reducir el poder de los extremistas (Red Haqqani, etc.).

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Farzad Ramezani Bonesh es escritor, investigador principal y analista sobre temas regionales, especialmente en MENA y el sur de Asia. Ha escrito cientos de artículos de investigación, análisis y artículos periodísticos en persa e inglés.

N.d.T.: El artículo original fue publicado por Albawaba el 17 de enero de 2022.