Lecturas esenciales sobre refugiados y desplazamientos forzados

Por Rochelle Davis para Jadaliyya

Cada año, en el Día Mundial del Refugiado, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) publica su informe Tendencias Globales, en el que anuncia el número de «personas de interés» en el mundo actual. En junio de 2021,  ACNUR informó que 82,4 millones de personas fueron desplazadas por la fuerza, la cifra más alta en los setenta años de historia del organismo. Esta población se compone de refugiados que son 26 millones, y desplazados internos, que son casi el doble, con 48 millones. Tres cuartas partes del total viven en lo que se denomina situaciones de «desplazamiento prolongado», lo que implica que llevan más de cinco años desplazados. Estas estadísticas demuestran que los desplazamientos no sólo son un problema urgente hoy en día, sino que nuestro sistema político mundial no supo abordarlos a lo largo del tiempo. Casi una cuarta parte del total proviene o vive en  Medio Oriente y el Norte de África (MENA).

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Algunos de los mejores materiales para comprender la amplitud y profundidad del desplazamiento, enmarcan los movimientos de los refugiados en contextos históricos, políticos, medioambientales, sociales, legales y económicos. Este tipo de escritos contrasta con los informes de los proveedores de ayuda o los trabajos políticos, que son más descriptivos y están escritos en gran medida sobre determinados problemas a los que se enfrenta una población concreta en un momento determinado. Los artículos académicos y periodísticos de largo desarrollo abarcan cuestiones como el motivo del desplazamiento, lo que la gente experimenta antes y durante el mismo, las desigualdades globales que hacen que la gente sea vulnerable, los factores clave de por qué los refugiados se encuentran donde están, la dinámica de la comunidad de acogida o las necesidades y aspiraciones de los desplazados. Las agencias de ayuda humanitaria pueden argumentar que esa información es irrelevante para el trabajo principal de poner comida en los platos de la gente y techos sobre sus cabezas. Sin embargo, conocer la información contextual sobre los refugiados y sus aspiraciones contribuye, sin duda, a mejorar la labor y la política de ayuda, así como a reflexionar sobre las soluciones duraderas de retorno, reasentamiento o integración propuestas por el régimen internacional de refugiados.

Durante más de 15 años, investigué y publiqué sobre el tema, e impartí cursos específicos sobre refugiados y desplazamientos. Por lo tanto, al elegir las obras para esta lista de Lecturas Esenciales, seleccioné obras contextuales que iluminan, en el mejor de los casos y a veces sólo parcialmente, cómo los refugiados y los desplazados internos navegan por sus mundos, así como las políticas que determinaron sus situaciones. Los desplazados están sometidos a la violencia, a las fronteras, a los regímenes de ayuda, a la hospitalidad, a la caridad y a la compasión, entre otras cosas. Estas publicaciones contextuales también enmarcan a los desplazados como participantes activos: personas que se esfuerzan por tener la capacidad de decidir, considerar y pensar, personas que tienen emociones, habilidades, necesidades y un futuro. Este encuadre de los textos centrados en los refugiados es el sesgo reconocido en mi selección.

En última instancia, una visión centrada en los refugiados permite comprender mejor las preocupaciones y necesidades de las comunidades desplazadas. Como sabemos por las noticias, la ayuda humanitaria no puede suplir las soluciones a la violencia política que causaron el desplazamiento en primer lugar. Necesitamos más enfoques políticos para resolver las causas políticas de los desplazamientos que empujen a proporcionar seguridad y estabilidad a los que están en peligro. Cuando se produce un desplazamiento, las poblaciones desplazadas no pueden ser abordadas como una crisis que pueda ser resuelta por la ayuda humanitaria y las políticas del gobierno de acogida. Están en crisis, pero la crisis es lo que les desplazó. Una visión centrada en los refugiados mantiene a los más afectados dentro de la búsqueda de soluciones. Y mientras miramos hacia un futuro con más desplazamientos causados por el cambio climático, las políticas medioambientales y la mala gestión, tenemos que aprender las lecciones de los estudios actuales: los desplazados no son el problema, sino que las condiciones, las políticas y los problemas son lo que hay que enfocar y abordar. [1]

Hay muchos textos excelentes y no pude incluirlos todos. Muchos de ellos los utilizo en la enseñanza, lo que me da una perspectiva de cómo los perciben los demás. También intenté ofrecer textos mayoritariamente académicos junto con diferentes géneros para ofrecer una mirada a cómo se cuentan y publican las historias de los refugiados. Desde el punto de vista organizativo, este ensayo está estructurado en torno a temas que son relevantes para el estudio del desplazamiento. No hay coherencia entre los temas y las áreas, por lo que algunas de estas temáticas están más desarrolladas que otras.

Narrativas de refugiados

Las narraciones escritas e impulsadas por refugiados son esenciales para leer sobre el desplazamiento. Si sólo pudiera leer o asignar un libro, sería éste: ‘Illegal’ Traveller: An Auto-Ethnography of Borders (Yo soy Frontera: Autoetnografía de un Viajero ‘Ilegal’), de Shahram Khosravi (Palgrave, 2010). También tiene un artículo de 2007 con el mismo nombre en Social Anthropology/Anthropologie Sociale 15, no. 3, 321-34) El libro —y el artículo— ofrecen un relato lírico y desgarrador de los desplazamientos en el mundo contemporáneo, enmarcado por el propio viaje de Khosravi como jóven que huyó de Irán durante la guerra Irán-Irak y entrelazado con la teorización académica que aporta como profesor. Su relato en primera persona, que lo llevó a Suecia, ilustra los regímenes fronterizos que informan las luchas diarias, los contrabandistas, ladrones y salvadores, y las acciones de las personas consideradas ‘ilegales’ por los gobiernos mundiales. Teóricamente sofisticado y entretejido con su investigación sobre una colección global de refugiados y migrantes, explora los temas de los derechos, la ciudadanía, las fronteras y el cuerpo. Todos los estudiantes que lean esta obra la recordarán y la traerán a colación repetidamente; proporciona una importante evaluación de la realidad sobre los derechos prometidos en el régimen mundial de refugiados.

Un relato maravillosamente escrito —y traducido— sobre la condición de refugiado y el retorno es el del difunto poeta Mourid Barghouti, I Saw Ramallah (Vi Ramallah). [2] A Barghouti, un palestino de Cisjordania que estudiaba en Egipto en la época de la guerra de 1967, no se le permitió regresar a su país y posteriormente fue deportado de Egipto. El libro describe su vida y su familia durante los 30 años transcurridos, y su experiencia al volver a visitar Ramallah.

Wafaa Bilal, un artista iraquí que finalmente se instaló en Estados Unidos, describe su propia historia de desplazamiento a través de un proyecto artístico que realiza y que involucra a los estadounidenses en su posición e historia: Shoot an Iraqi: Art, Life and Resistance Under the Gun (Disparar a un iraquí: Arte, vida y resistencia bajo las armas) (City Lights, 2008, y Kari Lydersen).

Editado a partir de cientos de relatos de refugiados sirios desplazados en Medio Oriente y Europa, el libro They Crossed a Bridge and It Trembled (Cruzaron un Puente y Tembló) de Wendy Pearlman (Harper Collins, 2017) permite a los desplazados contar lo que vivieron en el levantamiento y la guerra civil de Siria y por qué huyeron. Se lee bien con el libro Burning Country: Syrians in Revolution and War (País en llamas: los sirios en la revolución y en la guerra), de Robin Yassin-Kassab y Leila Al Shami (Pluto Press, 2018), que proporciona más del marco político e histórico de los acontecimientos vividos por los interlocutores del libro de Pearlman.

La novela gráfica en línea, Meet the Somalis (Conoce a los Somalíes), es una colección de 14 historias ilustradas que describen las experiencias de esta población en 7 ciudades de Europa (2013). Cada historia recoge los retos y los éxitos de diferentes generaciones de refugiados mientras trabajan, conocen a sus vecinos y prosperan. El aumento de las novelas gráficas sobre los refugiados, en particular de los sirios, ofrece a los estudiantes más visuales la oportunidad de sumergirse en las historias. 

El régimen global de refugiados

Dar sentido a las Convenciones de las Naciones Unidas —y a las responsabilidades de los firmantes, etc—, al Pacto Mundial y a otros aparatos jurídicos y normativos nos ayuda a comprender los marcos en los que se rige y limita la vida de las personas. El artículo de Alexander Betts, The Normative Terrain of the Global Refugee Regime (El Terreno Normativo del Régimen Mundial de Refugiados), Ethics and International Affairs no. 29.4 2015, abarca muchos de los problemas a los que se enfrentan los refugiados en la actualidad, así como las normas y políticas de los Estados. Su lectura junto con la Convención de la ONU sobre los Refugiados de 1951 ilustra con crudeza la enorme brecha existente entre la codificación de los derechos y las responsabilidades de los refugiados y la lamentable situación actual de falta de derechos y privaciones.

Las nuevas formas de pensar en el desplazamiento, los derechos, la ciudadanía y el humanitarismo ilustran aún más la lógica y las limitaciones de definir a los seres humanos por su estatus de ciudadanía —o la falta de ella— y la política carcelaria. El trabajo de A. Naomi Paik sobre la «falta de derechos» va directamente al núcleo de lo que encuentran los desplazados. Lo explica en su libro titulado Rightlessness: Testimony and Redress in U.S. Prison Camps Since World War II (La falta de derecho: Testimonio y reparación en los campos de prisioneros de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial) (University of North Carolina Press, 2016), pero esta breve entrevista con ella funciona bien para que los estudiantes se empapen de las ideas que propone: Public Thinker: A. Naomi Paik on a Future Without Rights (Pensador público: A. Naomi Paik sobre un futuro sin derechos) (10 de enero de 2020). Alexander Betts plantea nuevas formas de pensar en el desplazamiento, incluidos los refugiados económicos y medioambientales que no entran en la definición de la Convención de Refugiados de 1951, en su trabajo sobre la «migración de supervivencia». Véase su libro, Survival Migration: Failed Governance and the Crisis of Displacement (Migración de supervivencia: El fracaso de la gobernanza y la crisis de los desplazamientos) (Cornell University Press, 2013) o el artículo Survival Migration: A New Protection Framework, (Migración de supervivencia: Un nuevo marco de protección), Global Governance 16, no. 3 (2010), 361-82. 

Ayuda humanitaria para los refugiados

Los desplazados suelen necesitar asistencia inmediata para sobrevivir y reconstruir las estructuras de su vida. Cómo se organiza, se presta y se aborda esta asistencia es el tema de varios autores.

Los artículos de hace 20 años de la difunta Barbara Harrell-Bond, aunque no se centran en MENA, profundizan críticamente en los refugiados como objetos de ayuda humanitaria y desarrollo y ayudan a mostrar cómo, aunque las prácticas hayan cambiado, el enfoque general de la benevolencia caritativa sigue siendo dominante. Véanse sus artículos The Experience of Refugees as Recipients of Aid (La experiencia de los refugiados como receptores de ayuda), en Refugees: Perspectives on the Experience of Forced Migration (Refugiados: Perspectivas sobre la experiencia de la migración forzada), editado por Alastair Agar (Londres: Pinter, 1999): 136-68, y Can Humanitarian Work with Refugees be Humane? (¿Puede ser humano el trabajo humanitario con los refugiados?) Human Rights Quarterly 24, nº 1 (2002), 51-85. Una visión contemporánea del tema en el caso de los refugiados sirios se encuentra en el artículo de Nell Gabiam, Humanitarianism, Development, and Security in the 21st Century: Lessons from the Syrian Refugee Crisis (Humanitarismo, desarrollo y seguridad en el siglo XXI: Lecciones de la crisis de los refugiados sirios), International Journal of Middle East Studies 48, nº 2 (2016) 382-86. La importante evaluación de la labor de ayuda humanitaria es transmitida por Ayah Al Oballi en Our Silenced Voices: What we Lose While Working with International ‘Humanitarian’ Organizations (Nuestras voces silenciadas: Lo que perdemos al trabajar con organizaciones «humanitarias» internacionales), traducido del árabe y publicado en la revista en línea 7ibr (enero de 2020).

Del mismo modo, el conjunto de investigaciones antropológicas e históricas de Ilana Feldman ilustran los límites de la terminología, las etiquetas y el discurso humanitario que soportan los palestinos, tanto en calidad de refugiados como de anfitriones, en su premiado artículo Difficult Distinctions: Refugee Law, Humanitarian Practice, and Political Identification in Gaza (Distinciones difíciles: Derecho de los refugiados, práctica humanitaria e identificación política en Gaza), Cultural Anthropology 22, nº 1 (2007), 129-70. Complementado por su artículo Gaza’s Humanitarianism Problem (El problema del humanitarismo en Gaza), Journal of Palestine Studies 38, no. 3 (2009), 22-37, Feldman muestra de forma convincente y coherente cómo las crisis humanitarias de Gaza son el resultado de las decisiones y acciones políticas y de los embargos y políticas israelíes. Su trabajo ofrece un ejemplo concreto del problema general de aportar soluciones humanitarias a los problemas políticos. 

Reconstruyendo vidas en el exilio

El libro de Catherine Besteman, Making Refuge: Somali Bantu Refugees and Lewiston, Maine (Haciendo de refugio: Los refugiados bantúes somalíes y Lewiston, Maine) (Duke, 2016) es una explicación maravillosamente escrita de la vida de la comunidad somalí antes de la guerra civil, así como en los campos de refugiados de Kenia y de los reasentados en Maine. Un capítulo excelente, «La condición humanitaria» (capítulo 2), describe las políticas de reasentamiento de refugiados de EEUU. Se sostiene por sí solo como capítulo y se lee muy bien con los capítulos posteriores sobre cómo la ciudad de acogida en Maine, navega por el sistema y sus propios prejuicios anti-negros y anti-musulmanes. La guerra civil de Somalia comenzó en 1991, y desde entonces el país fue golpeado por las luchas internas y las intervenciones externas. Los somalíes suman más de 2 millones de desplazados internos y más de un millón de refugiados, además de los reasentados anteriormente en Europa y Estados Unidos. Besteman explora cómo se construyen las comunidades en medio de las tensiones sobre la ayuda y la asimilación, en un antiguo pueblo de molinos en Maine con dificultades económicas. Siguiendo los debates sobre la seguridad, la responsabilidad, la educación, la salud y el empleo, Besteman ilustra cómo se construye en Estados Unidos el hecho de ser africano, musulmán y refugiado. Esto contrasta con su conocimiento de estas comunidades en Somalia antes de la guerra civil, que se enfrentaron a la discriminación en el país como «bantú», un estatus que finalmente permitió que algunos fueran reasentados. Contado a través de historias familiares, el libro ilustra décadas de violencia política, muerte, cambios sociales y desplazamientos soportados por las familias y sus descendientes, que ahora viven en Maine, y que desafían la imagen que se construyó sobre ellos en Estados Unidos basándose en estas historias. 

Del mismo modo, las historias familiares de los iraquíes desplazados por el régimen represivo de Saddam Hussein, es el tema de Zainab Saleh en Return to Ruin: Iraqi Narratives of Exile and Nostalgia (Regreso a la ruina: narrativas de exilió y nostalgia) (Stanford, 2020). Al centrarse en el modo en que estos iraquíes exiliados recuerdan el pasado y miran al futuro, Saleh comparte la añoranza y la esperanza de las conexiones de la gente con el lugar y el tiempo. 

Palestina

Los refugiados palestinos, que soportaron y sobrevivieron más de 70 años de desplazamiento, son objeto de más libros y artículos que cualquier otra población de refugiados. La ONU registra 5,6 millones de refugiados palestinos en la actualidad, pero esta cifra no incluye a un millón más que se estima que no están registrados. [3] Los gobiernos de los países de acogida suelen citar la situación de los palestinos en Líbano, Jordania, Siria e Irak como un ejemplo de lo que no se debe hacer, ya sea concederles la ciudadanía o incluso permitir que se registren como refugiados. En los discursos de los países de acogida no se menciona su contribución a la economía, a la sociedad o la vida nacional, sino que se les considera huéspedes y se espera que estén agradecidos por su acogida.

Anaheed Al-Hardan aborda el tema de cómo los refugiados palestinos son posicionados como objeto de estudio en el norte global y propone los cambios necesarios en su artículo Decolonizing Research on Palestinians: Towards Critical Epistemologies and Research Practices (Descolonizando la investigación sobre los palestinos: Hacia epistemologías y prácticas de investigación críticas), Qualitative Inquiry 20, nº 1 (2014), 61-71. Su libro, Palestinians in Syria: Nakba Memories of Shattered Communities (Palestinos en Siria: Recuerdos de la Nakba de comunidades destrozadas), (Columbia, 2016), aborda la cuestión de los derechos de los refugiados, tanto antes como durante el levantamiento en Siria. Su trabajo capta el cambio generacional entre las comunidades activistas, sus formas de pensar sobre su patria y su búsqueda de los derechos concedidos por la ONU. Su análisis también se ocupa de la forma en que Palestina y los palestinos fueron utilizados desde la década de 1960 por los jefes de los Estados árabes, quienes, aunque de boca en boca defienden a Palestina, destinaron sus presupuestos para comprar armas y construir ejércitos más grandes que se volvieron contra sus propias poblaciones.

Una serie de libros más antiguos, abordan la historia de los palestinos como refugiados con gran profundidad histórica y analítica, proporcionando modelos para el trabajo de investigación centrado en los refugiados. Too Many Enemies (Demasiados Enemigos) (Zed Books, 1994) de Rosemary Sayigh y Landscape of Hope and Despair (Paisaje de esperanza y desesperación) (UPenn, 2009) de Julie Peteet, leídos conjuntamente, ofrecen una imagen a largo plazo de lo que significa ser un refugiado palestino en el Líbano, a lo largo de múltiples décadas y generaciones. La investigación de ambas académicas comenzó en la década de 1970 y, por lo tanto, sus análisis y perspectivas proporcionan una larga perdurabilidad que pocos otros estudiosos pueden ofrecer. La monografía de Diana Allen, Refugees of the Revolution: Experiences of Palestinian Exile (Refugiados de la Revolución: Experiencias del exilio palestino) (Stanford, 2014), actualiza su trabajo con una mirada perspicaz a las preocupaciones actuales de los palestinos en el Líbano, al igual que Heroes and Martyrs of Palestine: The Politics of National Commemoration (Héroes y mártires de Palestina: la política de la conmemoración nacional), de Laleh Khalili (Cambridge University Press, 2007). Oroub El Abed explora cómo los palestinos navegaron por regímenes y políticas cambiantes en su libro, Unprotected: Palestinians in Egypt Since 1948 (Desprotegidos: Los palestinos en Egipto desde 1948) (Instituto de Estudios Palestinos, 2009).

Género

Un tópico que perdura en la defensa de los refugiados es presentar a las mujeres y a los niños como ‘vulnerables’ y necesitados de ayuda, lo que supone, a la inversa, que otros refugiados no son vulnerables, especialmente los hombres. Algún día adoptaremos una comprensión más matizada de la vulnerabilidad y los refugiados. Hasta entonces, tenemos una serie de excelentes estudios académicos que abordan el género de forma más realista y precisa. La monografía de la antropóloga Rogaia Abusharaf sobre las mujeres sudanesas y sursudanesas que viven en Jartum, Transforming Displaced Women in Sudan: Politics and the Body in a Squatter Settlement (Transformación de las mujeres desplazadas en Sudán: La política y el cuerpo en un asentamiento ilegal) (UChicago, 2009), ilustra el modo en que las mujeres afrontan el desplazamiento y la pacificación como individuos y viviendo en comunidades. Escrito antes del referéndum y la creación de Sudán del Sur en 2011, su obra permite a estas mujeres presentar sus vidas, revelando cómo se transforman, se aferran a ciertas prácticas que les dan sentido y adoptan otras nuevas. Estas situaciones de desplazamiento prolongado y tragedia que narran las mujeres, ilustran las pérdidas a las que se enfrentaron los sudaneses en las décadas de guerra civil y por qué algunos sursudaneses no quieren o no pueden regresar.

Aunque no cabe duda de que el desplazamiento altera las estructuras sociales, la forma en que los desplazados rehicieron sus comunidades, ilustra el cambio de los roles de género y las estrategias políticas. El destacado papel de las mujeres refugiadas del Sáhara Occidental se cita a menudo —con sorpresa—, como algo atípico en las poblaciones de refugiados, sobre todo en las de Oriente Medio/Norte de África. El libro de Elena Fiddian-Qasmiyeh, The Ideal Refugees: Gender, Islam, and the Sahrawi Politics of Survival (Los refugiados ideales: Género, Islam y la política de supervivencia saharaui) (Syracuse University Press, 2014), aborda la situación de los refugiados saharauis de forma más general y cómo los propios refugiados gestionaron su imagen, ayudados por quienes se solidarizan con ellos.

Algunas publicaciones recientes sobre los migrantes forzados tratan el tema del género, también en lo que respecta a los hombres. El trabajo de Lewis Turner sobre los hombres refugiados sirios y las políticas humanitarias, The Politics of Labeling Refugee Men as ‘Vulnerable’ (La política de etiquetar a los hombres refugiados como ‘vulnerables’), Social Politics: International Studies in Gender, State & Society 28, nº 1 (2021), 1-23, sostiene que el uso de términos como ‘vulnerabilidad’ para describir a los hombres —al igual que se utiliza para describir a las mujeres y los niños— conduce a un mayor «control humanitario sobre los propios hombres refugiados y a una violencia racializada hacia ellos». Dos artículos sobre el tema de los hombres refugiados sirios que no están detrás de los muros de pago, incluyen el artículo de Lewis Turner, Are Syrian Men Vulnerable Too? Gendering The Syria Refugee Response (¿Son los hombres sirios vulnerables también? La respuesta a los refugiados sirios desde una perspectiva de género) (2016), y este breve artículo de 2014 titulado Gender, Conscription and Protection, and the War in Syria (Género, reclutamiento y protección, y la guerra en Siria), de Rochelle Davis, Abbie Taylor y Emma Murphy.

Judíos de países de Medio Oriente

Varias obras académicas ofrecen perspectivas bien documentadas sobre la vida de los judíos que vivían en  Medio Oriente, que fueron desarraigados en la década de 1950, y que evitan los mensajes propagandísticos de gran parte de lo que ofrece una búsqueda en Internet. En particular, Impossible Exodus: Iraqi Jews in Israel (Éxodo imposible: judíos iraquíes en Israel), de Orit Bashkin (Stanford University Press, 2017) y The Dispersion of Egyptian Jewry: Culture, Politics, and the Formation of a Modern Diáspora (La dispersión de los judíos egipcios: cultura, política y formación de una diáspora moderna), de Joel Beinin (University of California Press, 1998) cuentan la historia de estas comunidades. El trabajo de Yehouda Shenhav en su artículo The Jews of Iraq, Zionist Ideology, and the Property of the Palestinian Refugees of 1948: An Anomaly of National Accounting (Los judíos de Irak, la ideología sionista y la propiedad de los refugiados palestinos de 1948: una anomalía de la contabilidad nacional), IJMES 31 (1999), 605-30, detalla cómo los líderes sionistas determinaron los enfoques de los judíos iraquíes en el contexto de la creación de Israel y de la población palestina y sus propiedades. Una maravillosa película sobre el tema de los judíos iraquíes que viven en Israel es Forget Baghdad (Olvídate de Bagdad), dirigida por Samir en 2002 (1 hora, 51 minutos). 

Países de acogida

Medio Oriente y el Norte de África no sólo generan refugiados, sino que también los acoge, una historia que a menudo no se suele recordar hoy en día. La famosa película estadounidense Casablanca (1942) es una referencia de la cultura popular a una de esas épocas. Un relato legible —o escuchable— de esta historia apareció en un segmento de The World (El Mundo) de la Radio Pública Internacional de 2016, realizado por Evan Taparata y Kuang Keng Kuek Ser, titulado During WWII, European Refugees Fled to Syria. Here’s what the Camps were Like (Durante la Segunda Guerra Mundial, los refugiados europeos huyeron a Siria. Así eran los campos).

Egipto y Jordania llevan más de un siglo acogiendo a poblaciones desplazadas, como las comunidades armenia, circasiana, europea, palestina, iraquí y siria, entre otras. (Véase el artículo de Rochelle Davis, Grace Benton, Will Todman y Emma Murphy, «Hosting Guests, Creating Citizens: Models of Refugee Administration in Jordan and Egypt», Refugee Survey Quarterly 36, nº 2 (2017), 1-32). Jordania, en particular, es un caso de estudio interesante porque históricamente concedió la ciudadanía a los desplazados. El libro de Dawn Chatty sobre Siria, Syria: The Making and Unmaking of a Refuge State (Siria: La creación y el desmantelamiento de un Estado de acogida) (Oxford University Press, 2018), detalla a ese país como uno de acogida, desde el periodo otomano hasta el presente, y utiliza entrevistas recogidas durante décadas de investigación e ilustra cómo la apertura de los sirios en el pasado es un doloroso contraste con la acogida que reciben hoy. Enduring Exile: A Family’s Journey from Armenia to Syria and Back Again (Un exilio duradero: El viaje de una familia de Armenia a Siria y viceversa), (Guernica, octubre de 2013) de Alia Malek cuenta las historias de las víctimas armenias de los genocidios otomanos que reconstruyeron sus vidas en Siria y que, un siglo después, se ven obligadas a huir de nuevo.  

Concluyo este larguísimo ensayo siendo muy consciente de las numerosas brechas existentes, como las comunidades de refugiados formadas por kurdos, armenios, argelinos retenidos en campos y expulsados de sus pueblos durante la ocupación francesa, los yemeníes de hoy, los afganos en Irán, los somalíes en Yemen, los sudaneses de Darfur, los sudaneses del sur, entre muchos otros. Considere esto como una invitación a mencionar textos excepcionales sobre estos y otros temas en los comentarios que aparecen a continuación, a abordar esos temas en un ensayo similar o a asumirlos como proyectos de investigación.

[Se prohíbe expresamente la reproducción total o parcial, por cualquier medio, del contenido de esta web sin autorización expresa y por escrito de El Intérprete Digital]

Rochelle Davis es la directora del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, que forma parte de la Escuela Walsh de Servicio Exterior, de la Universidad de Georgetown. Su investigación principal se centra en las migraciones forzadas, la guerra y los conflictos, en particular los refugiados palestinos, sirios e iraquíes y los desplazados internos. 

N.d.T.: El artículo original fue publicado por Jadaliyya el 8 de julio de 2021.

REFERENCIAS: 

[1] Un artículo que hace sonar la alarma por el inminente «colonialismo climático» es el de Olúfẹ́mi Táíwò, «The Green New Deal and the Danger of Climate Colonialism», Slate, 1 de marzo de 2019.

[2] AUC Press, 2000, traducido por Ahdaf Souef; publicación original en رايت رام الله 1997.

[3] Véase https://www.unrwa.org/sites/default/files/content/resources/unrwa_in_figures_2020_eng_v2_final.pdf para las cifras oficiales de la ONU.