Un mecanismo para reconstruir Gaza

Por Talal Ahmad Abu Rokbeh para Al Shabaka

Vivir en Gaza. [Naciones Unidas/Creative Commons]

Tras el ataque israelí a Gaza en 2014, los gobiernos palestino e israelí, y con el patrocinio internacional, llegaron a un acuerdo temporal a través del cual se permitía la entrada de grandes cantidades de artículos de “doble uso” con el propósito de la reconstrucción de la Franja. 

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Esta iniciativa conocida como el Mecanismo de Reconstrucción de Gaza (GRM), ha sido considerada por muchos palestinos como corrupta e injusta, ya que legitima el bloqueo israelí impuesto desde 2006 e impide, efectivamente, el proceso de reconstrucción. 

El GRM le da a Israel el derecho a controlar completamente lo que se le permite ingresar a Gaza, incluidos los materiales necesarios para la reconstrucción.

Los continuos ataques israelíes contra Gaza en los últimos años, especialmente, el llevado a cabo en mayo de 2021, generó una destrucción de todos los recursos materiales, socavando las perspectivas de recuperación y reconstrucción en el enclave sitiado. Dado que el GRM perpetúa fundamentalmente el asedio del régimen israelí, lo que se necesita es una nueva iniciativa.

Este artículo explora como debería encararse el plan de reconstrucción palestino con pilares sólidos, eficaces y representativos. Ofrece recomendaciones a los líderes políticos y a la sociedad civil, así como a la comunidad internacional de donantes, sobre cómo pueden obtener un mecanismo de reconstrucción autosuficiente. 

Los requisitos del nuevo mecanismo

El GRM se limita a la reconstrucción de edificios e instalaciones públicas, incluida la infraestructura y las carreteras, dentro de un contexto colonial. Está entrelazado con las estructuras y políticas del neoliberalismo de una manera que satisface las necesidades israelíes y, por lo tanto, socava las posibilidades de resistencia.

Su objetivo es ocultar el hecho de que la reconstrucción debe extenderse al sector político para que imponga condiciones a Israel, poniendo fin al actual sitio sobre Gaza.

Un nuevo mecanismo debe revitalizar la lucha nacional palestina como requisito previo para reconstruir la infraestructura nacional. También debe diseñarse para poner fin a la división política entre Al Fatah y Hamas, a fin de no limitar su alcance a Gaza. Es decir, se debería diseñar un plan para una esfera gubernamental unificada que desafíe su fragmentación y contribuya a fortalecer la confianza de la sociedad civil en su liderazgo como medio para lograr el futuro deseado.

Los puntos mencionados en el párrafo anterior requieren la formación de un comité de supervisión para el mecanismo de reconstrucción, un comité cuyos miembros incluirían a palestinos política y socialmente diversos de todas las partes del territorio.

Recomendaciones

El liderazgo político y la sociedad civil, así como la comunidad internacional de donantes que participan en el GRM, deben considerar las siguientes recomendaciones:

  • El liderazgo palestino y la sociedad civil deben movilizarse a nivel nacional e internacional contra la continuación del GRM, aprovechando el aumento de la solidaridad global con la causa palestina. Deben hablar públicamente contra el GRM para crear conciencia sobre cómo esta herramienta es una forma de colonización. Este punto es muy importante para los jóvenes, que están a la vanguardia de la nueva lucha por la liberación.
  • El liderazgo palestino debe trabajar activamente hacia la reconciliación interna como parte de su campaña para crear conciencia contra el GRM. Un frente político palestino unificado contra un mecanismo de reconstrucción colonial es una plataforma ideal para promover la unidad a nivel político. Esto contribuiría a restaurar la confianza de la sociedad en su liderazgo y en los donantes sobre la financiación de un plan de reconstrucción reformado dirigido por palestinos unidos.
  • El liderazgo palestino y la sociedad civil deben formar un Consejo Nacional para la Reconstrucción no partidista que esté formado por personas profesionales y especializadas de toda la Palestina colonizada. Este organismo debe asegurar la separación de los fondos de reconstrucción públicos otorgados a los gobiernos de la Autoridad Palestina y Hamas. También debe desempeñar un papel activo en todas las etapas del proceso de reconstrucción, incluido el diseño, planificación, implementación, seguimiento y evaluación.
  • La comunidad internacional de donantes debe garantizar que la financiación del nuevo mecanismo no infrinja la lucha por la autodeterminación palestina. Debe combinar esta asistencia con la presión política, incluido el boicot y la sanción del régimen israelí hasta que levante su sitio sobre Gaza.
  • Asimismo, la comunidad internacional debe reformar los programas de financiación para revitalizar directamente el sector económico palestino, reduciendo así su dependencia del régimen israelí.

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Talal Ahmad Abu Rokbeh es palestino residente en Gaza. Investigador político, tiene un Doctorado en Ciencias Políticas, Universidad de Cartago, Túnez. Trabaja como analista político y editor en jefe de la revista Tasamoh, y es miembro de la Red Árabe por la Tolerancia.

N.d.T.: El artículo original fue publicado por Al Shabaka el 10 de agosto de 2021.