Mourid Barghouti: “La patria no deja el cuerpo hasta el momento de la muerte”

Por Yousra Samir Imran para The New Arab

Mourid Barghouti. [Abutamim/Wikimedia Commons]

Los amantes de la literatura se despertaron el 15 de febrero para descubrir que el célebre poeta y autor palestino, Mourid Barghouti, había fallecido el día anterior a la edad de 76 años en Amman, Jordania. “Me sentí devastado al escuchar la noticia de la repentina muerte de Mourid el domingo pasado. Los palestinos, y el mundo, perdieron una fuerza literaria como ninguna otra”, dijo Michel Moushabeck, músico, autor y fundador de Interlink Publishing.

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“Mourid Barghouti será recordado como un ícono palestino, un gigante literario y uno de los poetas más queridos de Palestina. También lo conocí como un intrépido crítico de Israel y un incansable defensor de los derechos de los palestinos. Pero, sobre todo, fue un humano genuinamente decente con tres pasiones: la familia, Palestina y la literatura.

Hace un par de años fuimos juntos a Delhi en una gira de conferencias y tengo muy queridos recuerdos de los buenos momentos que pasamos juntos. Será enormemente extrañado”, agregó Moushabeck

Nacido en 1944, cuatro años antes de la Nakba, en el pueblo de Deir Ghassana, cerca de Ramallah, la familia Mourid Barghouti es una de las más grandes y conocidas de Palestina.

Mientras vivía en Egipto, donde estudiaba literatura inglesa en la Universidad de El Cairo, estalló la guerra árabe-israelí de 1967, lo que provocó que Barghouti pasara la mayor parte del resto de su vida en el exilio.

Fue mientras estaba en la universidad cuando conoció a su esposa, la fallecida y renombrada novelista egipcia Radwa Ashour.

Incapaz de regresar a Ramallah debido a la ocupación israelí, una vez que su visa de estudio expiró, Barghouti tomó un trabajo en Kuwait. Aquí hizo planes para regresar a Egipto y casarse con Ashour, lo que llevó a cabo en 1970.

La historia de amor de Barghouti y Ashour es muy conocida y celebrada hasta hoy. Tuvieron un hijo, Tamim, que heredó el talento literario de sus padres y también es poeta.

Después de regresar a El Cairo en 1971, Barghouti se convirtió en comentarista político de Radio Palestina, que floreció bajo el gobierno de Gamal Abdel Nasser, pero fue clausurado por su sucesor Anwar Sadat. El líder egipcio hizo arrestar y deportar a Barghouti en 1977 y el escritor pasó los siguientes 17 años de su vida exiliado en Budapest, Hungría, separado de su esposa e hijo, viéndolos solo durante las temporadas de vacaciones.

En Hungría, Barghouti fue parte del agregado cultural de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), sin embargo, Barghouti se apresuró a señalar que era políticamente independiente y no formaba parte de su círculo íntimo.

Durante su vida en el exilio, el autor vivió en un total de 46 casas, repartidas en tres continentes.

Barghouti had 12 collections of poetry published, including Midnight and Other Poems, which was translated into English by Ashour.

Barghouti publicó 12 colecciones de poesía, incluida Midnight and Other Poems (Medianoche y otros poemas), que fue traducida al inglés por Ashour.

Además de su poesía, Barghouti es conocido por sus dos memorias. La más conocida de las dos es I Saw Ramallah (Yo vi Ramallah), publicado por primera vez en 1997, que luego fue traducida a numerosos idiomas, incluido el inglés. Bloomsbury volvió a publicar la traducción al inglés en 2004.

I Saw Ramallah se basa en la experiencia de Barghouti de regresar a Ramallah por primera vez en la década de 1990, después de décadas en el exilio. Edward Said calificó a I Saw Ramallah como uno de los mejores relatos existenciales del desplazamiento palestino, y el libro ganó la Medalla de Literatura Naguib Mahfouz.

Las memorias de un palestino desplazado son diferentes a las de alguien que dejó su país durante varios años, pero puede regresar libremente.

“Leí I Saw Ramallah unos años después del 11 de septiembre, cuando buscaba palabras y arte para ayudar a aliviar el sentimiento de alienación que se volvió aún más agudo para los palestinos estadounidenses como yo”, recuerda Sahar Mustafah, autor de The Beauty of Your Face (La belleza de tu cara).

“Inmediata e incisivamente, el trabajo de Barghouti reveló cuán dispar mi experiencia como ciudadano estadounidense de segunda generación sería siempre respecto de la generación de la Nakba, cuyos destinos fueron empujados a un limbo, y cuyo perpetuo estado de ‘sin tierra’ se convertiría en la herencia de sus hijos y los hijos de sus hijos. Fue una lección de humildad y un examen de privilegio. Y, afirmó que el regreso de todos los palestinos, si es que alguna vez se permite, es excepcionalmente doloroso y está lleno de tensión”, agregó el autor.

A través de I Saw Ramallah vemos las muchas preguntas y temores que surgen en la mente de Barghouti cuando regresa a Palestina, miedos sobre algo que cambia repentinamente de manera que no puede ingresar a Cisjordania, y miedos de que este regreso sea temporal y quizás no sea posible de nuevo. En este sentido, es una percepción de la psicología de un palestino desplazado, tanto como una historia de regreso.

La secuela de Barghouti de I Saw Ramallah, titulada I Was Born There, I Was Born Here (Yo nací ahí, yo nací ahí) fue publicada en 2009 y traducida al inglés en 2012. Continúa su relato sobre cómo llevó a su hijo Tamim a Ramallah por primera vez.

“El poder y la delicadeza de la prosa de Barghouti escribiéndome se encuentran más explícitamente en su relato, The Driver Mahmoud (El conductor Mahmoud), contenido en sus memorias I Was Born There, I Was Born Here“, cuenta Selma Dabbagh, autora de Out of It (Fuera de él) a The New Arab.

“Es un escrito que envuelve todos los desafíos y obstáculos a los que se enfrentan los palestinos, así como sus divisiones y cohesión en un viaje en taxi de Ramallah a Jericó. El registro se mueve a la perfección de lo cotidiano a lo heroico, de lo cómico a lo trágico, durante un viaje que debería, en una circunstancia sin ocupación, llevar unos minutos”, comenta Dabbagh.

En sus últimos años, Barghouti pasó su tiempo recorriendo el mundo, realizando lecturas de su trabajo y dando conferencias en universidades sobre poesía árabe.

El trabajo de Barghouti es adorado porque no solo logra capturar la experiencia colectiva de desplazamiento y exilio de la diáspora palestina a través de las emociones de sumud [n.d.t.: término en árabe con que se identifica a la postura política de firme perseverancia del pueblo palestino frente a la ocupación israelí], o firmeza, el sentimiento de anhelo por la patria y su fortaleza, tanto su poesía como su prosa son hermosamente líricas.

A través de su poesía, Barghouti trataba mucho sobre experiencias humanistas, en contraposición a una puramente política.

Se centraba en la estética, dejando a los lectores visualizar las pequeñas cosas, como el aroma de una naranja o la caída de la noche. Barghouti habló de amor, pérdida, sufrimiento y muerte.

Sus poemas actúan como una galería de ventanas, permitiendo a los lectores mirar a través de cada una para presenciar una escena en particular. Las palabras son tranquilas, pero no dejan de tener un profundo efecto en el lector.

Una vez dijo: “Creo que cada palestino tiene una historia única que no se parece a ninguna de las historias de los demás, pero al mismo tiempo, cada historia de los palestinos encontrará un elemento compartido… Nuestras historias son realmente diferentes y únicas, pero al mismo tiempo, son una, porque lo que es compartido es enorme”.

Barghouti se une a los escalones de otros grandes y difuntos genios literarios árabes, para ser siempre celebrado y nunca olvidado.

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Yousra Samir Imran es Doctora en Antropología y Estudios de Medio Oriente por la Universidad de Harvard. Además es escritora, periodista independiente, activista política, y autora del libro Hijab and Red Lipstick (Hijab y labial rojo).

N.d.T.: El artículo original fue publicado por The New Arab el 26 de febrero de 2021.